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100% Natural

CURACIÓN

100% Natural

ASÍ NACE UN JAMÓN JOSELITO

En Guijuelo, la naturaleza dicta las condiciones y el oficio hace el resto. El resultado es un jamón que no se fabrica en serie ni admite atajos: cada pieza sigue su propio camino hasta convertirse en un Jamón Joselito.

Salazón

La salazón es una de las etapas decisivas de la elaboración. La cantidad de sal y la capacidad de cada pieza para absorberla determinan una curación uniforme y su correcta evolución. Este proceso preciso define el carácter de cada Jamón Joselito.

Salazón

Asentamiento

Tras la salazón y el lavado, comienza el asentamiento en los secaderos naturales de Guijuelo. La sal penetra lentamente mientras el jamón pierde agua hasta alcanzar su equilibrio. Un proceso marcado por el clima y el tiempo.

Asentamiento

Curación

En Guijuelo, el aire y el tiempo marcan el ritmo. Más de 1.000 ventanas regulan de forma natural la temperatura y la humedad de nuestros secaderos.
Un proceso de curación de al menos 48 meses que define el aroma, el sabor y la textura de cada Jamón Joselito.

Curación

Bodega

Abiertas a los aires de Gredos, Béjar y Francia, las Bodegas Joselito guardan un ecosistema centenario único, donde conviven levaduras y 42 tipos de mohos distintos. Estos mohos actúan sobre la grasa y aportan complejidad, aromas y matices al jamón. Cada pieza evoluciona bajo la supervisión del maestro bodeguero hasta alcanzar su punto óptimo, en un afinamiento que puede superar los 80 meses.

Bodega

Calado

Cada jamón se cala a mano, pieza a pieza. Una fina cala entra en puntos precisos y recoge el aroma de la pieza, que solo quien conoce el oficio sabe leer: su intensidad, sus matices, su evolución. Ese gesto, transmitido durante generaciones, permite decidir si el jamón está en su momento o debe permanecer más tiempo en bodega.

Calado